miércoles, 29 de diciembre de 2021

IMPACTO DE LA IA EN EL PRESENTE Y EL FUTURO

AUTOR: LUIS ALFONSO FERNÁNDEZ MENCHERO Y JAIME FERNÁNDEZ GARCÍA

 La Inteligencia Artificial (IA) está poco a poco cambiando la relación con nosotros mismos y con las cosas que nos rodean a diario. Esto es posible gracias al avance de la tecnología.

Poco a poco la IA se introduce cada vez más en nuestra vida cotidiana; en la casa, el trabajo y los espacios sociales que compartimos su presencia está transformando la manera en la que nos comunicamos, trabajamos, convivimos,...

De manera automatizada la Inteligencia Artificial efectúa tareas que antes realizaban los seres humanos.

Por medio de Inteligencia Artificial es posible hacer más cómoda, segura y placentera la vida cotidiana de los individuos.

La inversión empresarial en el campo de la Inteligencia Artificial ofrece un enorme repertorio de oportunidades. A continuación se expondrán varios ejemplos sobre cómo influye e influirá el desarrollo de la IA en el día a día del ser humano facilitando la misma lo máximo posible.

Cualquiera de nosotros podría levantarse en la mañana y no sentir el frío externo, gracias a que en nuestra cama y al interior de nuestra casa existe un termostato inteligente que de manera automatizada regula la temperatura, manteniéndola en un justo medio agradable.

Al entrar al baño, podríamos dirigir nuestra voz a un dispositivo ordenándole encender música, adecuar la posición del W.C a nuestro gusto, aromatizar el baño con algún olor agradable y bañarnos usando una ducha inteligente que a partir de sensores se mueve y expulsa o no agua, dependiendo de la parte del cuerpo que se encuentre cerca de ella, con lo que ahorraríamos agua.

Mientras nos vestimos podríamos darnos cuenta de que necesitamos una camisa o una falda nueva, así que tomaríamos nuestro dispositivo móvil u ordenador, nos meteríamos a una página web de ropa y con nuestra voz solicitaríamos ofertas de camisas y faldas, que nos serían enviadas casi de inmediato, informándonos precios y opciones de envíos.

Después podríamos bajar a la cocina y hacer uso de nuestro un frigorífico inteligente, que detectaría cuándo un alimento está a punto de terminarse y en ese momento envía un mensaje automático a una tienda solicitándole el alimento faltante, para que la tienda surta el pedido cuanto antes.

Los ejemplos anteriores son sólo una pequeña muestra de cómo la IA ya está influyendo en nuestra vida cotidiana y lo que se espera de ella en un futuro. Pese a que a día de hoy muchas de las cosas previamente mencionadas parecen inviables,  sólo es cuestión de prepararnos y acostumbrarnos a obtener los beneficios que generan al ser humano.


Línea temporal sobre los ingresos del mercado global de software de inteligencia artificial desde 2018 hasta 2025.

martes, 28 de diciembre de 2021

BENEFICIOS Y OBJETIVOS DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL: POR QUÉ Y PARA QUÉ SE UTILIZA


AUTOR: RUBÉN ASENJO MORILLAS



Automatización de procesos

La inteligencia artificial puede llegar a realizar tareas costosas y repetitivas de una forma más eficiente y rápida que un ser humano. Por ejemplo, suplir un trabajo en cadena en una gran empresa por inteligencia artificial capaz de trabajar de forma autónoma hace que este sea más efectivo y preciso, ya que las máquinas son creadas para que sigan unos patrones fijados.

Minimiza el error humano

Otro de los beneficios de la IA es que disminuye el número de errores que los seres humanos pueden cometer debido a diferentes limitaciones. Además, la inteligencia artificial se utiliza para poder ver los fallos que pueden pasar desapercibidos por los humanos, ya que son más precisas y eficientes.

Mantenimiento predictivo

Las máquinas pueden recibir por parte de la IA un mejor mantenimiento en todos los campos (científico, técnico, industrial, médico, empresarial) para así aumentar su efectividad, rendimiento y vida. Esto se consigue mediante los patrones que la inteligencia utiliza de forma predictiva en base a sus conocimientos, para aumentar la eficiencia.

Minimiza el tiempo de análisis de datos

Se sabe que la inteligencia artificial es capaz de almacenar y procesar millones de informaciones y datos en cuestión de segundos. Eso hace que sea muchísimo más eficiente en ese sentido que los seres humanos, y por eso se busca la IA para analizar datos e informaciones en tiempo real, buscando el mayor beneficio para la sociedad, ya sea a nivel empresarial, social, cultural, etc.

Mejora en la toma de decisiones

La IA, al tener una capacidad mucho más elevada de almacenar y procesar información y datos, hace que pueda dar mejores resultados y decisiones ya que tiene una estructura más sintetizada, compleja y estructurada de todas las cuestiones necesarias en un determinado ámbito.

Aumento de productividad y calidad

Como se ha mencionado anteriormente, la IA es capaz de aumentar el nivel de productividad de la maquinaria y los equipos en los que se implementa. Eso hace que repercuta positivamente tanto en los trabajadores como en las empresas, ya que hace que el trabajo que se realiza sea más simple, sencillo, seguro y efectivo. Los trabajadores y empresas ya no se tienen que preocupar por cuestiones complejas, solo tienen que centrarse en especializar y guiar a esa IA que hará el trabajo de una forma más eficiente.

Control y optimización

Los procesos de inteligencia artificial siguen haciendo tareas más eficientes, con un control elevado y casi sin fallos. Esto es debido a que estos sistemas, como tienen la capacidad de almacenar y procesar información a niveles altísimos, conocen cuáles pueden ser los fallos en un momento determinado para predecirlos al instante o corregirlos en el acto. Esto supone un aumento de la eficiencia. Un ejemplo puede ser una fábrica cualquiera, en la que antiguamente los trabajadores podían tener errores en la cadena de producción. Sin embargo, con la puesta en marcha de la IA, las máquinas automatizadas y complejas son capaces de prevenir un fallo en la producción, paralizando y retirando lo que lo altere. En internet, por ejemplo, estos sistemas pueden ser capaces de controlar que todo funciona correctamente, para evitar fallos en determinados servicios.

Mayor precisión

Como se ha mencionado, esta inteligencia es capaz de decidir de una manera más precisa que como se tomaban anteriormente, que solía ser manualmente.

Compatibilidad de sectores

El principal beneficio de la IA es que es útil en todos los sectores de la sociedad. Va a traer beneficios por doquier, ya que es aplicable a muchísimos sectores. Por ejemplo, los cirujanos en un futuro, gracias a la implementación del 5G y la IA, podrán realizar operaciones a larga distancia en tiempo real, o podrán utilizar maquinaria que es mucho más precisa y que ocasiona menor daño a los pacientes. Además, en otros sectores también es aplicable, como los automóviles autónomos, internet, etc.


domingo, 26 de diciembre de 2021

TIPOS DE INTELIGENCIA ARTIFICIAL: DIFERENTES FORMAS DE IA EXISTENTES CREADAS POR EL SER HUMANO




AUTOR:RUBÉN ASENJO MORILLAS




Artificial Narrow Intelligence (ANI)

La Artificial Narrow Intelligence, más conocida en español como IA débil o IA estrecha, refiere a la IA que se ocupa de una tarea estrecha. Su inteligencia es más inflexible y limitada, ya que no se puede adaptar a las exigencias de un sistema y máquina. Por ejemplificar, la ANI podría ser cualquier inteligencia preparada para desempeñar un único trabajo complejo. Siri o Alexa son claros ejemplos de esta inteligencia estrecha, ya que trabajan dentro de un rango definido pero limitado, sin conciencia, sin vida, aunque sea sofisticado. Asimismo, la IA débil se utiliza también para el reconocimiento facial en los móviles de última generación o para la tecnología de conducción autónoma que están comenzando a aplicar muchas compañías.

Este tipo de IA funciona a través de una programación que conecta con sus acciones, y debe estar realizada para proyectarse en un solo ámbito, de modo que su función sea reducida a esa única esfera. Con eso lo que se consigue es que funcione de una forma muy eficiente en el papel que se le designa, y por mucho que pueda parecer un impedimento, no lo es, ya que el estar preparado para esa única función hace que su rendimiento sea extremadamente alto. Por eso Alexa o Siri funcionan tan correctamente, porque su ANI ha sido detalladamente preparada para dar ayuda y un servicio efectivo a todas las cuestiones que los usuarios les puedan realizar, con un tiempo de respuesta mínimo.

Sin embargo, este tipo de inteligencia artificial tiene la característica de ser limitada, aspecto que no comparte con otros tipos de IA, que suelen estar preparadas para tener capacidades más diversas y múltiples.

Por todo esto es clave mencionar que las ANI solo pueden ser utilizadas para simular un comportamiento, no para copiarlo o reproducirlo. Suelen ser de gran utilidad para apoyar al ser humano en cuestiones específicas, que es para lo que está preparado.

Inteligencia Artificial General (AGI)

La Augmented General Inteligence (AGI), conocida en español como inteligencia artificial general, es un tipo de IA que aprovecha un desarrollo de la computación cuántica y un entendimiento de las capacidades humanas y emocionales que aún no se han llegado a alcanzar, para dar un tipo de razonamiento, comprensión y habilidad a esta inteligencia. Es un tipo de inteligencia más fuerte y profundiza en más aspectos que la anterior. Es capaz de simular la inteligencia humana con gran capacidad.

Los aparatos que utilicen esta inteligencia estarán dotados de una emocionalidad y pensamiento similar a la de los humanos, llegando incluso a tener conciencia y una capacidad de procesamiento de la información mucho mayor a la de nosotros.

Por ello esta innovadora tecnología podrá pensar y procesar mucho más rápido que un humano, además de comprender de una forma más efectiva y con una capacidad de respuesta diferente según el momento en el que nos encontremos. Es decir, la respuesta a una pregunta no se limita igual, sino que varía según el momento o el lugar en el que nos encontremos. Esto hace que se tenga una capacidad de solucionar inconvenientes o problemas de una manera similar a nosotros, llegando incluso a ser más precisos con las respuestas. Por ello esta tecnología es el futuro de cara a ayudar a los seres humanos, porque está preparada para ver las necesidades y emociones que puedan surgir para poder solucionarlas de una manera correcta y efectiva.

Este tipo de inteligencia podrá ayudar tanto en el ámbito laboral como en los hogares, así como en las pequeñas y medianas empresas o en diferentes ámbitos como la seguridad ciudadana, etc., de forma que se satisfagan las dudas, cuestiones y necesidades de las personas. Lo bueno de estas máquinas es que, a diferencia de otras que solo imitan a los humanos, estas son capaces de generar emociones que puedan estudiar y solucionar el comportamiento de los seres humanos.

Por todos estos motivos, se puede confirmar que este tipo de inteligencia es una de las más potentes y será muy necesaria de cara al futuro, ya que ayudarán mucho a los seres humanos.

Superinteligencia Artificial (ASI)

Nombrada bajo las letras ASI por sus siglas en inglés, este tipo de inteligencia trata sobre las nuevas máquinas capaces de tener una inteligencia muy superior a la que pueden tener los humanos más prodigiosos y dotados. Será la inteligencia más fuerte e innovadora que existe, debido a que puede llegar a ser consciente, autónoma y capaz de procesar millones de datos cada segundo.

Todavía se encuentra en desarrollo, pero se estima que podrá ser útil en varios años, y llegará a servir para ayudar a los seres humanos en cuestiones muy difíciles, ya que serán capaces intelectualmente de muchas más cosas que los humanos. Se trabaja para que esta inteligencia sea mejor que los seres humanos en todo, en materias científicas, artísticas, médicas, militares o incluso laborales o incluso en ámbitos domésticos.

Varios detractores temen a que este tipo de tecnología se pueda volver en contra de la humanidad, ya que usarlo con malicia o con objetivos no sanos puede llegar a ocasionar graves daños tanto físicamente como mentalmente a los seres humanos.

Sin embargo, crear máquinas capaces de realizar trabajos que un ser humano tardaba días, semanas o incluso meses, o que tengan la capacidad de sustituir a los seres humanos en los trabajos, es clave para mejorar el bienestar de los ciudadanos, ya que las máquinas se encargarían de realizar estas labores más rechazadas por la gente, y estos se podrían solo preocupar por realizar actividades de ocio. Asimismo, estas máquinas podrán ser capaces de ayudar a los seres humanos de una manera más meticulosa, por ejemplo realizando operaciones quirúrgicas de una manera más correcta y exacta, o incluso realizar otro tipo de cosas diferentes en otros campos.

Un ejemplo podría ser un sistema capaz de realizar textos e investigaciones sobre cualquier tema en cualquier momento, de una longitud que se quiera, y llegando a conclusiones y novedades como si de un humano se tratase. Esto está comenzando a existir, se llama OpenAI y busca “promover y desarrollar inteligencia artificial amigable de tal manera que beneficie a la humanidad en su conjunto”. El desarrollo en un futuro de este software podría llegar a hacer desaparecer grados y trabajos finales en universidades, ya que se habría llegado a crear un sistema capaz de hacer esa labor que se hacía en varios meses o años en cuestión de segundos o minutos, con una exactitud, rigor y capacidad para encontrar fuentes superior a la de un humano, y redactada sin plagio.

Es por todo esto que la superinteligencia puede alcanzar un hito en la historia de la humanidad, ya que supone un cambio a nivel social, cultural y económico brutal.

Máquinas reactivas

Refiere a la inteligencia artificial en su estado más básico y primitivo. Son el tipo más básico que existe de IA, ya que trabajan sobre aspectos del presente, sin capacidad de memorizar, causándoles una imposibilidad de razonar el pasado para aprender de cuestiones previas, por lo que tienen la imposibilidad de avanzar.

A diferencia de nuevas tecnologías como los algoritmos o las redes neuronales, que avanzan aprendiendo del pasado, este tipo de inteligencia es incapaz de hacer eso. Para entenderlo mejor, la función que realiza es la de imitar una señal humana cuando la máquina es estimulada, es por eso por lo que se le denomina reactiva, ya que a una acción, le viene una reacción inmediata.

Como se ha mencionado, esta inteligencia no tiene la capacidad de memorizar, por lo que tampoco puede aprender del pasado, es decir, no incorpora una base de memoria o de datos que puedan guardar todo lo que sucede. Solo trabajan en respuestas a acciones o preguntas, por eso está a día de hoy obsoleto. 

Sin embargo, fue un boom en los 90, y su ejemplo más claro es el Deep Blue, una computadora creada por IBM y que era capaz de procesar miles de datos e informaciones cada segundo. Sin embargo, como no tenía memoria, no era capaz de almacenar y aprender sobre las informaciones que procesaba.



Memoria Limitada

La memoria limitada refiere a un tipo de inteligencia artificial que, como su propio nombre indica, es limitada. Son un tipo de IA reactiva, pero capaz de retener poca memoria. Eso hace que sea más avanzada que la reactiva, ya que le permite adquirir algo de conocimientos de lo que procesa.

En la actualidad este tipo de inteligencia se usa de forma extendida, pero más avanzada. Se utilizan sistemas más complejos de almacenamiento como las redes neuronales o los automóviles autónomos.

Otros ejemplos de este tipo pueden ser el reconocimiento facial o los asistentes virtuales.

Teoría de la Mente

Refiere a la IA que busca emociones, necesidades y reflexiones que puedan surgir a los seres humanos. No está todavía implementada ya que es tan complejo e innovador que requiere una mayor inversión y tiempo.

Sin embargo, esta IA tiene esperanzas de ser uno de los tipos más especializados y útiles porque supone ayudar a los humanos mediante sentimientos y reacciones.

En definitiva, permite saber cómo funciona el entorno de una persona u organización, y aprenderlos en base a la forma de ser de las personas para intuir y saber sus gustos, deseos, necesidades, ayudas, etc. Permite interactuar de una forma parecida a un humano.

Autoconciencia

Es un tipo de inteligencia artificial la cual no ha sido todavía puesta en marcha. Está en proceso de ideación, ya que no se ha comenzado ni a invertir ni a investigar. Los primeros estudios buscan que las máquinas en un futuro sean capaces de ser conscientes por sí mismas, es decir, que tengan sentimientos y que sepan razonar.

La clave que se busca es llegar al culmen por el cual la inteligencia artificial pueda conocer todas las emociones, tanto las suyas como las de un ser humano.

Esto sería útil en todos los ámbitos de la vida, tanto a nivel social, económico y cultural.

miércoles, 22 de diciembre de 2021

HISTORIA DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL

AUTOR:VERÓNCA DEL AMO PLANA 

HISTORIA DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL: EN QUÉ MOMENTO SURGE Y SU EVOLUCIÓN HASTA LA ACTUALIDAD


La Inteligencia Artificial, al igual que Internet y toda la revolución tecnológica y digital forman parte de los avances de las últimas décadas. No obstante, su desarrollo se remonta a muchos años atrás.

 Concepción: principios del siglo XX

En la primera mitad del siglo 20, la ciencia ficción familiarizó al mundo con el concepto de robots artificialmente inteligentes. Comenzó con el personaje del hombre de hojalata de la versión original de Mago de Oz y continuó con el robot humanoide en Metrópolis. Alrededor de los años 50, surgió una generación de científicos, matemáticos y filósofos con el concepto de inteligencia artificial (IA) culturalmente asimilado en sus mentes. Una de esas personas fue Alan Turing, un joven polímata británico que exploró la posibilidad matemática de la inteligencia artificial. Turing sugirió que los humanos usaran la información disponible, así como la razón para resolver problemas y tomar decisiones. Esto le llevó, no sólo a él sino al resto de estudiosos de la época y, posteriormente a todo el mundo, a plantearse una cuestión: ¿si los humanos pueden, por qué las máquinas no pueden hacer lo mismo? Este fue el marco lógico de su artículo de 1950: Computing Machinery and Intelligence, en el que discutió cómo construir máquinas inteligentes y cómo probar su inteligencia.

Alan Turing: el padre de la Inteligencia Artificial

Fue realmente años casi dos décadas antes, en 1936, cuando se inició el proceso de la inteligencia artificial moderna, prácticamente se puede decir que la inventó Alan Turing, el experto matemático que descifró los códigos secretos nazis de la famosa máquina Enigma. Adelantó dos años el fin de la Segunda Guerra Mundial y permitió que los aliados pudieran leer y prevenirse de las intenciones de los alemanes. En 1936 Alan Turing publicó su concepto de máquina universal, describiendo lo que era un algoritmo informático y un ordenador. No obstante, no fue en ese momento cuando nació la IA. Los ordenadores necesitaban cambiar fundamentalmente pero, a finales de los años 40, las ordenadores carecían de un requisito previo clave para la inteligencia: no podían almacenar comandos, solo ejecutarlos. En otras palabras, se les podía decir qué hacer, pero no podían recordar lo que hacían. Por otra parte, la informática era extremadamente cara. A principios de la década de 1950, el costo de comprar un ordenador era de hasta 200.000$ al mes. Solo las universidades más prestigiosas y las grandes empresas de tecnología podían permitirse este lujo. Se necesitaba una prueba de concepto, así como la defensa de personas de alto perfil para persuadir a las fuentes de financiación de que valía la pena perseguir la inteligencia artificial.

John McCarthy, nace el término ‘inteligencia artificial’


Cinco años más tarde, la prueba de concepto se inicializó a través de Allen Newell, Cliff Shaw y Herbert Simon mediante el programa Teórico de la Lógica. El Teórico de la Lógica fue un programa diseñado para imitar las habilidades de resolución de problemas de un ser humano y fue financiado por la Corporación de Investigación y Desarrollo (RAND). Es considerado por muchos como el primer programa de inteligencia artificial y fue presentado en el
Dartmouth Summer Research Project on Artificial Intelligence (DSRPAI) organizado por John McCarthy y Marvin Minsky en 1956. En esta conferencia histórica, McCarthy, imaginando un gran esfuerzo de colaboración, reunió a los mejores investigadores de diversos campos para una discusión abierta sobre inteligencia artificial. Por lo tanto, es en 1955 cuando se acuña por primera vez el término “Inteligencia Artificial”, por el informático John McCarthy, que proporcionó fundamentales aportaciones para su desarrollo. En 1956, McCarthy dio lugar a la creación del aprendizaje automático, el aprendizaje profundo, el análisis predictivo y el análisis prescriptivo. También dio lugar a un campo de estudio totalmente nuevo: la ciencia de los datos.

  Isaac Asimov, leyes de la robótica

Las tres leyes de la robótica son un conjunto de normas elaboradas por el escritor de ciencia ficción Isaac Asimov que se aplican a la mayoría de los robots de sus obras y que están diseñados para cumplir órdenes. Aparecieron por primera vez en el relato Círculo vicioso de 1942 aunque, es en 1940 cuando pone estas ideas en común y las desarrolla con el escritor J.W. Campbell. Estas leyes se aplicaban a los robots de sus novelas de ciencia ficción. Las tres leyes de la robótica son las siguientes:

-   No causar daño: “un robot no puede dañar a un ser humano ni, por inacción, permitir que un ser humano sufra daño”. Si reflexionamos sobre esta ley en la actualidad, podemos pensar en un ejemplo de inteligencia artificial: los coches autónomos. Si por ejemplo el coche va a chocar contra otro, él mismo debería apartarse aunque “él” esté circulando correctamente, para no causar daño, siguiendo la primera ley de Asimov.

-   Cumplir las órdenes: “un robot debe cumplir las órdenes de los seres humanos, excepto si dichas órdenes entran en conflicto con la Primera Ley”. Así, el robot deberá cumplir las órdenes que se le envíen, a no ser que éstas sean incompatibles con la primera ley (es decir, se priorizará siempre el evitar el daño y el no provocarlo).

-   Proteger la propia existencia: “un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que ello no entre en conflicto con la Primera o la Segunda Ley”.

Estas leyes constituyen una equiparación al conjunto de instrucciones más complejas que se introducen en el cerebro de los robots en la actualidad.

Desarrollo y auge: la Inteligencia Artificial en la actualidad

Hoy en día, la cantidad de datos que se generan a través de las redes sociales, la comunicación de masas y toda la tecnología en general, tanto por parte de los humanos como por parte de las máquinas, supera en gran medida la capacidad que tienen las personas de absorber, interpretar y tomar decisiones complejas basadas en esos datos. Es por ello que la inteligencia artificial supone la base de todo el aprendizaje automático y es tan necesaria para poder interpretar y aprovechar todos esos datos masivos que han cambiado por completo el ritmo de vida de las personas y los modos de trabajar en gran parte de los sectores en prácticamente todo planeta. Y es que los ordenadores son extremadamente eficientes a la hora de calcular estas combinaciones para llegar a la mejor decisión. La IA y su evolución lógica del aprendizaje automático y el aprendizaje profundo constituyen los cimientos del futuro en la toma de decisiones políticas, empresariales y sociales. Esto se demuestra en que la IA se aplica en nuestro día a día, desde los servicios financieros, las predicciones de compras en comercios y las interacciones en línea. Está tan integrada en que, por ejemplo, cuando una persona inicia un diálogo en una página web mediante un chat (bot conversacional), la interacción se realiza a menudo con un ordenador que ejecuta un sistema de IA especializado. Si se llega a un punto en el que el bot conversacional no puede interpretar o abordar la pregunta, interviene una persona que se comunicará directamente con ella. Los expertos alegan que “estas instancias no interpretativas alimentan un sistema de computación de aprendizaje automático que mejora la aplicación de la IA en las interacciones futuras”.


martes, 21 de diciembre de 2021

INTRODUCCIÓN: ¿QUÉ ES LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL (IA)? ¿CÓMO SE DESARROLLA?

AUTOR:VERÓNICA DEL AMO PLANA

 1. INTRODUCCIÓN: ¿QUÉ ES LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL (IA)? ¿CÓMO SE DESARROLLA?


La Inteligencia Artificial (IA) es la simulación de la inteligencia humana pero procesada por máquinas; refiere a la capacidad que tienen los softwares, los procesadores y, más concretamente, los ordenadores de “pensar por sí solos”. Aunque no dejen de ser máquinas, debido a la multitud de funciones que pueden hacer la gran mayoría de dispositivos electrónicos de la actualidad, se les atribuyen una serie de características que dan lugar a la personificación de los mismos. Es por ello que sus componentes serían los análogos al cuerpo, el cerebro y la mente humana. Es muy difícil definir qué es la Inteligencia Artificial ya que no existe una definición concreta aceptada por todos los expertos en informática y todos los campos con los que está relacionada, siempre en el ámbito tecnológico. Esto se debe a que la Inteligencia Artificial es considerada por algunos autores como una ciencia nueva, cambiante y experimental.

En su forma más simple, la IA es el intento de imitar la inteligencia humana usando un robot, o un software. Pero es un concepto muy impreciso, porque existen muchas derivaciones. Stuart Russell y Peter Norvig diferenciaron cuatro tipos en 2009: “la IA es la base a partir de la cual se imitan los procesos de inteligencia humana mediante la creación y la aplicación de algoritmos creados en un entorno dinámico de computación. O bien, dicho de forma sencilla, la IA consiste en intentar que los ordenadores piensen y actúen como los humanos”.

Es la revolución más importante de la tecnología desde que se inventó la informática ya que está introduciéndose en muchos ámbitos, no solo en los sectores digitales y tecnológicos profesionales sino, también en la vida cotidiana de las personas. Esto se debe a que en la actualidad existe la denominada era digital, por la cual la mayoría de personas tienen acceso a Internet y a recursos electrónicos, es decir, a ordenadores, tablets o teléfonos móviles y, por lo tanto, pueden servirse de una infinidad de servicios que ofrece la inteligencia artificial.

Aunque está muy integrada en la vida de las personas hoy en día, existe una paradoja sobre la Inteligencia Artificial y es que todo el mundo la usa pero no es realmente consciente de que la está usando, ni cuando, ni cómo. Simplemente cabe destacar que para el funcionamiento de la IA se necesitan tres componentes fundamentales: sistemas computacionales, datos (y gestión de los mismos) y algoritmos de IA avanzados (códigos que facilitan su funcionamiento y desarrollo, además de su uso por las personas en su vida cotidiana). Cuanto mayor sea el parecido al comportamiento humano que, más datos y capacidad de procesamiento se necesitará.

Para diferenciar si una máquina es inteligente y consta de esta tecnología existe una vertiente: “si un humano y una IA se enfrentan a las preguntas de un interrogador y ese interrogador no puede distinguir si las respuestas provienen del humano o de la IA, entonces la IA es inteligente”. Fue en 2014, cuando por primera vez una IA superó el Test de Turing.